El Camino a la Perfección a través de la Bondad y Alabanza a Dios

“Bueno y justo es el Señor por eso les muestra a los pecadores el camino. Él dirige en la justicia a los humildes y les enseña su camino” (Salmo25:8-9).  La bondad de Dios es una de las cosas más hermosas que hemos visto ¿Un campo lleno de flores de intensos colores? ¿Una catarata? ¿La sonrisa de un ser querido?  Y así tantas maravillas. Tome todas las cosas que alguna vez le ha tocado profundamente por su belleza, póngalas todas juntas, y tendrá solo una fracción de la belleza del Señor. Es difícil imaginarse que David haya dicho:” Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo: habitaren la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y recrearme en su templo” (Salmo27:4).

Por sobre todas las cosas, David quería contemplar el esplendor, la hermosura, la santidad, la bondad y la gloria de Dios, y estar cerca de El siempre. ¿No es eso también lo que queremos nosotros? Todo lo que Dios es no solo es hermoso, sino también bueno. Cuando usted piensa en la bondad del Señor, ¿en que piensa? ¿Perfección? ¿Pureza? ¿Grandeza? ¿Misericordia?

 Nuestra mente no lo puede entender. Sabemos que Dios es bueno, pero olvidamos cuan bueno es. Cuando nos sucede algo que nos hace sufrir, a menudo fallamos en recordar que el Señor es bueno. Comenzamos a tener dudas y nos preguntamos: Si Dios es bueno, ¿Por qué permitió que sucediera esto? Olvidamos que Dios es bueno  aun cuando las cosas salen mal.

En tiempos  difíciles tal vez dudemos que Dios es compasivo, al igual que su hermosura, su bondad es más grande de lo que podamos imaginar. Nuestra mente no puede comprender la anchura y la profundidad de sus pensamientos. Es por eso que cuando pasamos tiempos malos debemos recordar que Dios es bueno. De otra forma olvidamos con  mucha facilidad.

Su misericordia significa que El tiene compasión de nosotros. Su gracia significa que nos da de lo que no merecemos. Su misericordia y su gracia son muestras de su maravilloso  amor. Otra forma en que podemos aprender a confiar completamente en que Dios es bueno es alabándolo por su bondad, sin importar lo que este sucediendo en nuestra vida. Cada vez que lo hacemos, abre  las vías a través de las cuales ese aspecto particular de Su naturaleza es derramado en nuestro corazón.

20 Razones para Adorar a Dios

  1. El perdona mis pecados.
  2. Sana todas mis enfermedades.
  3. Rescata mi vida del sepulcro.
  4. Me cubre de amor y compasión.
  5. Calma de bienes mi vida.
  6. Hace justicia y defiende a todos los oprimidos.
  7. Da a conocer sus caminos.
  8. Es compasivo.
  9. Manifiesta su gracia.
  10. Es lento para la ira.
  11. No nos acusa.
  12. No guarda enojo eternamente.
  13. No nos trata conforme a nuestros pecados.
  14. Muestra su gran amor a los que le temen.
  15. Aleja de nosotros nuestras trasgresiones.
  16. Recuerda que somos polvo.
  17. Su amor es eterno.
  18. Bendice nuestra generación.
  19. Pelea por nosotros.
  20. Reina sobre todos y su trono ha sido establecido.

Cuanto mas usted alabe a Dios por Su bondad, tanto mas la vera manifestada en su propia vida. Es por Jesús que podemos experimentar del amor de Dios cada vez que nos llegamos a El y lo adoramos. Nuestras alabanzas nos abren los ojos para que veamos Su bondad en nuestra vida.

“Entren por sus puertas con acción de gracias, vengan a sus atrios con himnos de alabanza” (Salmo 100:4). Alabar a Dios no es únicamente cantar alabanzas en la iglesia una vez a la semana. La alabanza debe ser parte de cada momento de su vida. La alabanza es lo que debe hacer en el automóvil cuando esta en el centro comercial, el aeropuerto o la oficina. La alabanza debe ser una actitud constante del corazón, una actitud que no cambia, no importa las otras cosas en su vida que si cambian.

Uno de los secretos de sentir el poder de la alabanza es tomar la decisión de adorar a Dios, sin importar las circunstancias. Cuando la alabanza le llegue de manera automática, sin ver el problema, conocerá a Dios más íntimamente. Y cuando eso suceda, no podrá contenerse en la alabanza.

Es fácil alabar a Dios cuando suceden grandes cosas o cuando ve contestación a sus oraciones, pero ¿que hay cuando todo parece salir mal? ¿Cuál es su primera reacción a las dificultades? Si culpa a otras personas, así misma o a Dios esto solamente lleva mas angustia, miseria y dificultad. En su lugar, si se niega a reaccionar a sus problemas en la carne y se mueve inmediatamente al campo del espíritu alabando a Dios, encontrara que todo cambiara.

Cuando su reacción a lo que pasa  en su vida es reafirmar la a alabanza Dios por quien es El, esta invitando Su presencia para que se adueñe de tal situación y para que Su poder venga y cambie todo. Este es el poder escondido de la alabanza a Dios. El Señor quiere que usted le exalte no al problema sino a El. Esto no significa que se niegue que los problemas existan. Es llegar a tener la conciencia que aunque tengo tal situación yo se que tu Señor eres mas grande que todo, saber que eres nuestro Padre celestial y escojo exaltarte a ti sobre todas las cosas.

Cuando se convenza del poder de la alabanza, alcanzara la bondad de Dios en cada situación y comprenderá todo lo que puede lograr cuando verdaderamente alaba a Dios, su vida cambiara para siempre.

                                                                                                                                         RESUMEN

Nada de lo que hacemos tiene mas poder paras cambiarnos la vida como alabar a Dios, es por medio de ella que somos trasformados. Cada vez que se alaba y adora al Señor su presencia viene a morar en nosotros, nos cambia el corazón  y permite que el Espíritu Santo lo suavice y lo moldee para llegar a ser  lo que el quiera que seamos, perfeccionando nuestro camino.