¿Como Saber si Estoy Estresado?

Lo cierto es que la vida puede resultar estresante en si misma. Todos nos estresamos, porque afrontamos cambios y debemos adaptarnos, el estrés no es una enfermedad, es un proceso que sigue el organismo cuando se le exige algo por encima de sus capacidades, y acaba cuando ha conseguido responder a tales demandas de manera satisfactoria. Solo cuando la respuesta de estrés resulta muy frecuente o demasiado intensa manteniéndose en el tiempo, aparecen los síntomas, el malestar y las enfermedades.Normalmente, cuando nuestra respuesta de estrés puede provocar problemas, el organismo nos avisa. Cuando esto sucede, la regla de oro es tomar medidas lo antes posible; hay personas con caracteres y forma de ser, que pueden sentir un alerta pero creen es algo normal del organismo o simples molestias que pretenden poner freno a sus actividades diarias.Olvidan que las molestias que se padecen cumplen una función: alertarnos de que algo no funciona bien para que podamos buscarle la solución, si no atendemos el organismo como es debido, la enfermedad avanzara y los síntomas provocaran todo tipo de trastorno y serán cada vez mas graves.

Existen, sin embargo, algunas alteraciones que aparecen con suficiente frecuencia como para que las tengamos en cuenta, el estrés se manifiesta a través de un gran número de síntomas de índole emocional, psicológica, conductual o física que se presentan de manera distinta en cada individuo. En particular, el patrón de sueño, el humor y el estado de ánimo también sufren alteraciones; se pueden producir episodios de irritabilidad, agresividad o tristeza. No obstante los síntomas somáticos más comunes ligados al estrés suelen ser las molestias de tipo gastrointestinal, palpitaciones, sensación de falta de aire, dolor torácico, dolores musculares, mareos o vértigos, dolor de cabeza, comer mucho o comer poco entre otros.El estrés forma parte de nuestra vida, y todos lo experimentamos en mayor o menor grado. De hecho, es una respuesta natural de nuestro cuerpo, tan necesaria como la sensación de hambre o sed. Su función es prepararnos para actuar o escapar ante una posible amenaza, un ejemplo cuando  comenzamos un nuevo empleo  pasamos por un periodo de adaptación  que requiere estrés; es probable que nos cansemos mas de lo habitual, puesto que soportamos una gran tensión.

Muchas acciones cotidianas disparan una respuesta de estrés, por pequeña que sea. Cuidar de nuestros hijos, defendernos ante una situación injusta, conducir o levantarnos cuando suena el despertador por la mañana son tareas que precisan un grado de de alerta y activación, y en las que el estrés es necesario. Solo cuando la respuesta de estrés se mantiene durante un tiempo excesivo, es demasiado frecuente o muy intensa y daña el organismo, suelen aparecer consecuencias negativas. Ahora estamos ya en disposición de entender la distinción entre lo que se ha llamado el estrés positivo (eustress),  que es un proceso de adaptación inocuo, y el estrés negativo (distress).La psicología clínica y la medicina se han interesado principalmente por el estrés negativo, dada la amenaza que supone para la salud

Existen diferentes tipos de estrés que se clasifican por tiempo de duración entre estos tenemos:

Estrés Agudo: Es estimulante y excitante pero muy agotador. No perdura en el tiempo. Ejemplo: una serie de entrevistas de trabajo en un día puede aparecer en cualquier momento de nuestra vida.

Estrés Agudo Episódico: Es cuando se padece estrés agudo con mucha frecuencia. La gente afectada reacciona de forma descontrolada, muy emocional, y suele estar irritable, y sentirse incapaz de organizar su vida.

Estrés Crónico: Es cuando se esta en constante estado de alarma.

Ya sabemos que es el estrés y como nos afecta, como puede llegar a producir trastornos importantes. Ahora queda por saber que podemos hacer para reducirlo hasta niveles que no dañen nuestro organismo. El estrés  es un proceso que depende en gran parte de la interpretación que hacemos de la realidad: depende del grado de amenaza que una persona atribuye aun acontecimiento y de la confianza que tena en sus habilidades para superarlo, por tanto, aprender a controlar y a cambiar nuestra interpretación de los acontecimientos es una de las mejores estrategias para acabar con la respuesta del estrés.Esto nos ayuda a calmarnos porque quitamos importancia al tema y aportamos soluciones futuras. Todos podemos recordar ejemplos similares, aunque muchas veces lo hacemos sin darnos cuenta. Pues bien, las técnicas cognitivas se basan en promover estos cambios.El hacer ejercicios resulta beneficioso para el cuerpo, aliviando la tensión acumulada a través de la endorfina, sustancia que genera el cerebro al realizar actividad física lo cual permite sentirse mejor. Todo esto aunado a la buena alimentación y el dormir sus horas reglamentarias para un mejor descanso.

                                                                                                                                  RESUMEN

Una actitud positiva, que no vea una tragedia, problema, y una mentalidad flexible será de mucha ayuda, por que será así como será capaz de adaptarse a los cambios, estas  son las mejores armas de las que disponemos para evitar las consecuencias de una tensión excesiva y perjudicial para nuestro organismo.Recuerde también que es necesario e imprescindible aprender a decir que no y poner algunos limites a las exigencias de los demás. Asimismo, no olvide que DIOS  es la solución para nuestros problemas y situaciones por que para El no hay nada imposible solo creyendo veras la respuesta a tu vida.